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Entrenamiento en suspensión: la sorpresa de la gravedad

| Categoría: Fitness.

El entrenamiento en suspensión consiste en hacer ejercicios venciendo el peso del propio cuerpo que está sostenido y guiado por tirantes o cables. Al dejarnos caer, la gravedad tira de nosotros hacia el suelo (por el peso) y nosotros debemos vencer esa tendencia con el trabajo muscular. El entrenamiento en suspensión permite trabajar toda la musculatura corporal con intensidades variables que son adecuadas para cualquier nivel de condición física de los usuarios. Al regular el sistema de suspensión se cambia la dirección y la carga real que debe aguantar la persona y, por esto, es un sistema de trabajo muy variado y motivador.  El repertorio de ejercicios es muy amplio y para cada movimiento de base existen modificaciones que varían la carga y dificultan o facilitan la ejecución.

Enseñanza Orthos. Escuela de formación Deportiva. Entrenamiento en suspensión. Efectos y beneficios

 

El entrenamiento en suspensión es una modalidad del “functional training” en la que se trabajan los gestos más que los músculos en concreto. Sin embargo, este trabajo en posturas poco habituales, con la tensión de los colgantes que vienen de lugares “extraños”, desorienta el sistema sensorial que genera confusión en el aparato locomotor y sensorial. El hecho de estar “colgando” obliga a una coordinación de los movimientos en todos los planos del espacio y, por esto, el sistema nervioso debe coordinar las acciones de los músculos para realizar un movimiento adecuado y eficiente. Todos los ejercicios en suspensión serían imposibles sin un equilibrio adecuado, con un buen control del tronco y estabilizando las articulaciones que intervienen. La fuerza del peso, la tensión de los tirantes y la fuerza de las contracciones musculares deben estar en equilibrio. El Core (torso o núcleo) debe estar estabilizado para controlar y dirigir las fuerzas procedentes de todas direcciones y balancearlas sobre el centro de gravedad.

El sistema neuromuscular se activa y se ajusta para realizar el “control fino” del  movimiento porque debemos compensar las oscilaciones de los tirantes. Esta vibración de las extremidades y del torso activa las sensaciones de una manera novedosa y enriquece el esquema corporal. ¿Dónde está mi cuerpo en el espacio? ¿Cómo me muevo con estas cuerdas? Estas son preguntas que nos hacemos “interiormente” y, al hacer los ejercicios, estamos llevando a nivel consciente acciones musculares y posiciones corporales nuevas que eran subconscientes. Ésta es la gran potencia del entrenamiento en suspensión: aumentar la conciencia corporal y el esquema que tenemos de nosotros mismos.

El entreno en suspensión también es beneficioso para ganar amplitud de movimientos. Las contracciones intermitentes y sincronizadas “liberan” ciertos circuitos que bloquean las articulaciones. De esta manera, aumenta el rango de movilidad y los gestos deportivos se hacen más amplios. El cuerpo, al estar suspendido, necesita la activación de los músculos estabilizadores generales y locales para mantener la postura y aguantar las articulaciones. De esta manera, tenemos una base sólida sobre la que podremos realizar movimientos más amplios.  El peso del cuerpo suspendido, en diferentes posiciones y brazos de palanca, es una manera muy adecuada para entrenar la tonificación muscular. Los ejercicios funcionales como “herramienta”, en los gestos adecuados, suponen una activación muscular adecuada para la mejora de la fuerza que podemos trabajar con intensidades óptimas.

El entrenamiento en suspensión permite un trabajo del gesto deportivo para preparar la competición. Los desequilibrios repentinos y las fuerzas oscilantes variables simulan las variaciones del juego, deporte o del terreno y, gracias a este tipo de trabajo, se amplían las posibilidades de movimiento del deportista. El “mayor repertorio” mejora la ejecución de los gestos técnicos, el deportista puede tener un mayor rendimiento y reaccionar mejor a situaciones de rendimiento.

Como podemos ver, trabajar “colgando” es una actividad muy versátil, con múltiples niveles de progresión y que se puede realizar tanto individualmente (con un entrenador personal) como en grupo. Es útil para personas en rehabilitación y para deportistas en periodo de competición y, además, se trata de una actividad divertida y fácil de aprender. El entreno en suspensión es una novedad para el cuerpo lo que hace que la persona disfrute como si ese entrenamiento fuese el primero de su vida.

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