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Las otras 10 normas del gimnasio

| Categoría: Destacados, Entrenamiento, Fitness.

Normas del gimnasio
 
Todo gimnasio tiene sus reglamentos, tanto para trabajadores como para usuarios (sí, suele estar colgado en algún lugar poco visible de la sala de musculación) pero existen unas normas del gimnasio universales y de sentido común (el menos común de los sentidos) que no deberíamos perder de vista.

Regla #1: Saludar al entrar, y a poder ser, sonreír.

 
La sonrisa tiene un efecto mágico, suele provocar por efecto espejo una sonrisa a quien va destinada y por lo tanto, cambios en el estado de ánimo. Como usuario, es interesante, como profesionales en una instalación, es obligatorio, al fin y al cabo, eres una persona que trabaja con personas.

Regla #2: Higiene antes, durante y después.

 
La ropa de entrenar se ensucia durante el entrenamiento, no antes. La toalla no sirve para indicar que una máquina está ocupada, sirve para no dejar el sudor en ella. Los vestuarios están para cambiarse y también para ducharse, aunque procura no abusar afeitándote, depilándote…

Regla #3: Menos WhatsApp, Facebook, Messengers, etc.

 
Otra de las normas del gimnasio es que, si no eres un profesional que está de guardia (médico, bombero…), no necesitas el teléfono para entrenar. Existen aplicaciones que ayudan a entrenar, pero ninguna de ellas son el WhatsApp, Facebook, etc. Hay vida más allá de 5 pulgadas.

Regla #4: Olvida los selfies, el Instagram es para colgar la foto de la cena.

 
Ya sabemos que entrenas, lo veremos en los resultados, no hace falta hacerte una foto/vídeo con cada ejercicio y colgarlo en las redes sociales. Los vídeos (y fotos) de las ejecuciones se realizan para poder analizar la técnica de ejecución, por lo tanto es una herramienta para ti y tu entrenador.

Regla #5: Postureos en la pasarela, aquí se viene a entrenar.

 
Los gimnasios tienen espejos con una única misión, ayudarte a corregir tu ejecución y postura. No es necesario checkear tus abdominales entre ejercicio y ejercicio, hacer poses de culturista (a menos que estés preparando una competición), arreglarte la ropa y el peinado y un largo etcétera de vanidades. Entrenar significa esforzarse y sudar, acéptalo.

Regla #6: Exhalar no es lo mismo que gritar, deja el teatro para el campo de fútbol.

 
A menos que estés entrenando fuerza máxima a intensidades muy cercanas a la 1RM, no se te va escapar ningún grito. Si pese a esto, gritas, lo haces porque quieres.

Regla #7: Siete días tiene la semana, distribúyelos.

 
Dicen que lunes es el día internacional del pecho. Si quieres aprovechar el lunes y tu gimnasio tiene bastante ocupación, no hagas pecho como el resto, haz piernas como nadie. Las piernas tienen mucha masa muscular y van a ayudarte a provocar los cambios metabólicos que buscas, no las descartes con el pretexto de “bajo el pantalón no se ven”.

Regla #8: Siempre habrá un pez más grande y una flor más hermosa.

 
Otra de las normas del gimnasio es dejar el ego en la puerta: el gimnasio es un sitio para la humildad. Sólo hay un campeón del mundo de cada disciplina y probablemente no eres tú. Déjate asesorar por profesionales y no por lo que hagan otros. El mejor entrenador no tiene porque ser el más grande o el más fuerte, si fuese así, a los Juegos Olímpicos competirían los entrenadores y no los atletas.

Regla #9: Cargar y descargar es parte del entrenamiento.

 
Cuando vas a un lugar de comida rápida dejas siempre la bandeja en su sitio al terminar y te enfadas cuando alguien no lo ha hecho y ha dejado la mesa sucia. Pues en el gimnasio lo mismo, un ejercicio empieza con cargar la barra y acaba con descargar la barra.

PD: empieza a ir menos a restaurantes de comida rápida.

Regla #10: La suplementación ni es obligatoria ni mágica.

 
El vestuario no es un laboratorio de alquimia. La temida “ventana metabólica” está sobreestimada, por lo que puedes esperar a llegar a casa. Aún más, seguramente no necesitas suplementación. Primero aprende a comer y a entrenar, luego cuando te estanques, mejora tu entrenamiento y mírate la dieta, y al final, si te vuelves a estancar, empieza a plantearte la suplementación.

PD: los modelos que anuncian la suplementación no suelen tomar “sólo” esa suplementación.

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