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¿Pero qué demonios es la fibromialgia?

| Categoría: Técnicas Manuales.

Los masajes¿Pero qué demonios es la fibromialgia?

Antonio David Sánchez González*, Sergio González González**.

*Médico traumatólogo y cirujano ortopédico. Profesor de Orthos Sevilla.

**Quiromasajista formado en Orthos Sevilla. Quiropráctico.

La fibromialgia (FM) es un trastorno que causa dolores musculares y fatiga, referida como tal al cansancio extremo que dicen padecer las pacientes que la padecen (digo “las pacientes”, porque entre el 80 y el 90 por ciento de los pacientes afectados son mujeres). Las personas con fibromialgia tienen “puntos hipersensibles” en el cuerpo. Estos se encuentran en áreas como: el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos y las piernas. Los puntos hipersensibles duelen al presionarlos. Además de este síntoma primordial, pueden padecer dificultad para dormir, rigidez matutina, dolores de cabeza, periodos menstruales dolorosos, sensación de hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies, falta de memoria y dificultad para concentrarse.

¿Pero cuáles son las causas de la fibromialgia? Pues a decir verdad son desconocidas. Actualmente se está hablando de posibles factores genéticos, de factores alimentarios, de ciertos virus que de forma larvada pueden provocarla, pero aún hoy no hay estudios que demuestren una causa concreta y objetiva.

La fibromialgia se diagnostica más frecuentemente en individuos que padecen ciertas enfermedades, como son la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico (comúnmente llamado lupus), y la espondilitis anquilosante o artritis espinal. Las mujeres que tienen a un familiar con fibromialgia tienen mayor predisposición a padecerla también.

¿Cuál es el tratamiento para la fibromialgia?

La fibromialgia puede ser difícil de tratar. Es importante que consiga a un médico que esté familiarizado con este trastorno y su tratamiento. Muchos médicos de cabecera, internistas generales o reumatólogos pueden tratar la fibromialgia. Los reumatólogos son médicos que se especializan en la artritis y otras condiciones que afectan a las articulaciones o tejidos blandos, por tanto serían los especialistas idóneos para su diagnóstico y tratamiento. No obstante la fibromialgia requiere, la mayoría de las veces, que se trabaje en equipo. Este incluye a su médico, un fisioterapeuta y posiblemente otros proveedores de servicios de salud, como pueden ser los dietistas, los quiromasajistas y los preparadores físicos. Es indudable el beneficio que aporta la buena alimentación y el ejercicio físico en las pacientes con FM. Así mismo, una normalización en el ritmo de sueño aportará un excelente equilibrio que redundará en la buena condición física y mental de las personas que padecen FM.

Por tanto nos encontramos con personas cuyo síntoma principal es el dolor musculo-esquelético difuso y generalizado o rigidez prominente que afecta al menos 3 localizaciones anatómicas por más de 3 meses. Estos serían los criterios diagnósticos, sin los cuales no se puede diagnosticar el trastorno. El dolor suele ser intenso y en muchas ocasiones difícil de describir, y en general, empeora con el ejercicio físico intenso, el frio y el estrés emocional. Y si el estrés, por tanto, es un desencadenante en las crisis, podemos intuir que un buen masaje relajante de forma reglada puede prevenir la aparición de crisis en este trastorno.

Los lugares anatómicos frecuentes en los cuales se presentan los síntomas de fibromialgia incluyen la región lumbar (espalda baja), cuello, torax y muslos. Tenemos además a unas señoras que nos comentan que les duele todo pero las pruebas de laboratorio y las pruebas de imagen son normales. También no muestran alteraciones las biopsias musculares. Esto quiere decir que el diagnóstico es puramente clínico, motivo por el que las pacientes de FM inician un peregrinar entre diversas consultas para buscar un motivo objetivo a su dolor y malestar. “La sensación de no ser creídas”, a decir de ellas mismas. Es por eso que todos los profesionales implicados deben realizar una cura de humildad y comprensión de estas pacientes con la idea de no perderla confianza de las mismas. A veces es más importante la escucha activa que los conocimientos profundos sobre un determinado trastorno, y es aquí donde, una vez más, el terapeuta dedicado a cualquier terapia complementaria puede aportar su granito de arena en el tratamiento de este trastorno. Saber escuchar y tratar de forma comprensiva, con eso bastaría muchas veces…

La educación sanitaria, la información y la comunicación con otras personas afectadas son una forma importante de terapia. El personalizar el plan de tratamiento suele ser efectivo para que se adapte a las necesidades individuales de cada paciente. Algunos pacientes presentan síntomas leves y necesitan muy poco tratamiento una vez que comprenden el trastorno que padecen y lo que la empeora. Otras personas, sin embargo, necesitan un programa de cuidado completo, que incluirá medicamentos, ejercicio y entrenamiento acerca de las técnicas para el manejo del dolor.

Algunas de las opciones terapéuticas que podemos aportar desde nuestras disciplinas son los masajes relajantes, los ejercicios acuáticos y los suplementos alimenticios que aporten nutrientes celulares y liberen radicales libres del organismo. Un suplemento alimenticio muy utilizado es el magnesio. Además, existen estudios recientes que apuntan que algunas terapias alternativas, como el yoga, pueden aliviar el dolor causado por la fibromialgia. En resumen, se trata de una enfermedad que debe complementar el tratamiento tradicional con el alternativo, sólo de esa manera conseguiremos alcanzar el concepto de terapia integral, tratando cuerpo y mente, la fuente de todo equilibrio homeostático.

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